El olivo en el hogar: el árbol de la longevidad como elemento decorativo
El olivo es uno de los árboles más hermosos, más longevos y más cargados de simbolismo que existen. En maceta, en terraza o en jardín, un olivo eleva cualquier espacio con una elegancia que pocos vegetales pueden igualar.

Hernán Carquín
Fundador · Mimbres de Chimbarongo
El olivo: 3.000 años de estética
El olivo (Olea europaea) ha sido el árbol central del Mediterráneo durante más de tres milenios. Lo plantaban los fenicios, lo cultivaban los griegos, lo celebraban los romanos, lo pintaban los impresionistas franceses y lo fotografian hoy los interioristas de todo el mundo.
En Chile, el olivo se cultiva con mucho éxito en la zona central —el mismo clima mediterráneo de su origen—. Y en maceta, puede vivir en cualquier terraza o espacio exterior con luz suficiente.
Por qué el olivo es el árbol decorativo por excelencia
La estética insuperable
El olivo tiene una de las siluetas más bellas del reino vegetal: tronco torcido, copa irregular pero armoniosa, hojas pequeñas y plateadas que captan la luz de manera única. Fotogénico desde cualquier ángulo, en cualquier luz.
La escala
Un olivo en maceta puede tener entre 60 cm y 2 metros de altura, dependiendo de cómo se conduzca. Es el árbol que puede estar en una terraza de 4 metros cuadrados o en un jardín de 400.
La resistencia
Es una de las plantas más resistentes que existen: aguanta la sequía, el calor, el viento y el sue-lo pobre. En Chile central, es casi indestructible.
La simbología
El olivo simboliza la paz, la longevidad, la sabiduría y la abundancia. Tener un olivo en casa es rodearse de un simbolo positivo con milenios de historia humana.
El olivo en terraza: cómo hacerlo bien
El contenedor
El olivo en maceta necesita un contenedor de buen tamaño con drenaje perfecto. Las macetas de barro o terracota son las más adecuadas: porosas, permiten que la tierra respire y que el exceso de agua escape.
La combinación visual es insuperable: olivo con su plata natural + maceta de terracota en tono naranja-rojizo + suelo de piedra o baldosa.
El sustrato
Tierra para mediterráneas mezclada con arena gruesa para garantizar el drenaje. El olivo odia el agua encharcada: prefiere pasar ligeramente seco antes que mojado.
La poda
La poda de formación en primavera define la silueta del árbol. No es difícil: retira las ramas que crece hacia el interior de la copa, las que se cruzan y las que crecen hacia abajo.
La combinación olivo + mimbre
Un olivo en maceta de terracota junto a un sillón de mimbre en una terraza: es uno de esos gestos decorativos que parecen sencillos pero que tienen una coherencia visual y simbólica profunda.
Dos materiales naturales. Dos tradiciones mediterráneas. La misma filosofía de belleza lenta, duradera y conectada con la tierra.
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