Corredor y entrada: el primer saludo de tu hogar merece atención
La entrada y el corredor son los primeros espacios que ven los visitantes y los últimos que ves al salir. Son el umbral entre el mundo exterior y tu hogar privado. Merecen más atención de la que suelen recibir.

Hernán Carquín
Fundador · Mimbres de Chimbarongo
El poder del primer segundo
La primera impresión de un hogar se forma en los primeros 3-5 segundos. La entrada es ese momento: el color, el olor, la luz y los materiales que reciben al visitante (y al habitante) en esos primeros segundos definen toda la experiencia posterior.
Una entrada oscura, desordenada y sin personalidad crea una micro-experiencia de ansiedad que colorea todo lo que viene después. Una entrada luminosa, ordenada y con carácter crea exactamente lo contrario.
Los elementos de una entrada que funciona
El recibidor o consola
La pieza central de cualquier entrada bien diseñada. Debe ser funcional —las llaves, el correo, los objetos de bolsillo tienen que tener lugar— y hermosa al mismo tiempo.
Una cónsola estrecha de madera con un espejo encima. Una pequeña cómoda de madera vintage. Una baldita flotante. El estilo importa menos que la coherencia con el resto del hogar.
El espejo
El espejo en la entrada cumple una función práctica (comprobarse antes de salir) y una función visual (ampliar el espacio y reflejar la luz). Un espejo grande en la entrada de un corredor estrecho lo hace parecer más ancho.
El perchero
El perchero es uno de esos muebles donde la funcionalidad y el diseño deben convivir. Un perchero de ratán o madera con algunos ganchos es suficiente. Con la condición de que lo que cuelga en él sea aceptable visualmente: jackets, bolsos, no 10 ropa apilada.
La iluminación
La entrada sin ventana —muy común en los pisos— necesita iluminación artíficial que compense. Una lámpara de techo que da una luz cálida y una lámpara de mesa en la cónsola crean una entrada acogedora incluso sin luz natural.
Una planta
Una sola planta que da vida al espacio. Pothos en estantería, planta con flor sobre la cónsola, arbusto de exterior justo antes de la puerta. La vida vegetal en la entrada da la bienvenida mejor que cualquier objeto decorativo.
El cesto de mimbre
Dos funciones perfectas en la entrada: cesto para calzado (la alternativa más estética al zapatero de plástico) y cesto para paraguas. Simple, funcional, hermoso.
El corredor: el espacio de transición
El corredor es el conector de los espacios del hogar. Suele ser el más olvidado y, sin embargo, es el que más metros recorremos al día.
Convierte el corredor en una galería de arte personal: fotos de familia en formato galería, arte que te gusta, objetos que cuentan tu historia. La pared del corredor como relato familiar.
Ión en los corredores: cruciales. La oscuridad de un corredor sin ventanas se resuelve con apliques de pared cálidos, aún más hermosos si son artesanales.
La artesana invisible: el trabajo de las manos que hacen posible el mimbre
SiguienteEl mimbre en la historia del diseño: de los faraones al siglo XXI
¿Te inspiró este artículo?
Descubre nuestras
piezas artesanales
Cada pieza está hecha a mano con alma y tradición chilena.



